· 1.- La libertad de ejecutar el programa como se
desea, con cualquier propósito (libertad 0).
· 2.- La libertad de estudiar cómo funciona el
programa, y cambiarlo para que haga lo que usted quiera (libertad 1). El acceso
al código fuente es una condición necesaria para ello.
· 3.- La libertad de redistribuir copias para ayudar a
su prójimo (libertad 2).
· 4.-La libertad de distribuir copias de sus
versiones modificadas a terceros (libertad 3). Esto le permite ofrecer a toda
la comunidad la oportunidad de beneficiarse de las modificaciones. El acceso al
código fuente es una condición necesaria para ello.
Un programa es software libre si
otorga a los usuarios todas estas libertades de manera adecuada. De lo
contrario no es libre. Existen diversos esquemas de distribución que no son
libres, y si bien podemos distinguirlos en base a cuánto les falta para llegar
a ser libres, nosotros los consideramos contrarios a la ética a todos por
igual.
En cualquier circunstancia, estas
libertades deben aplicarse a todo código que se planee usar o hacer que otros
lo usen. Tomemos por ejemplo un programa A que automáticamente ejecuta un
programa B para que realice alguna tarea. Si se tiene la intención de
distribuir A tal cual, esto implica que los usuarios necesitarán B, de modo que
es necesario considerar si tanto A como B son libres. No obstante, si se piensa
modificar A para que no haga uso de B, solo A debe ser libre y se puede ignorar
B.
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